Un dia de invierno....

          Comienza el día, como todos a la misma hora para mi; hago un poco de tiempo para levantarme, me baño lentamente me visto y empiezo mi andar.
        Entro a la cocina y acá está mi rutina. Todo es silencio a esta hora de la mañana cuando de pronto siento un suave chasquido, me  dirijo hacia la estufa y un hilo de humo gris sube hacia las alturas y ahí empieza mi motivación como si alguien estuviera a mi espera; separo las cenizas, arrimo leña que empieza a arder sin apuro, como queriendo despertar al nuevo día y una leve llama marrilla comienza a nacer.
        La habitación esta entrando en clima y mi cuerpo también. Preparo un café y sentada frente a la ventana lo voy bebiendo; su sabor es tan agradable como su aroma mezclada con el perfume que despide la leña que se va envolviendo en llamas.
       A través de los cristales veo unas gotas de frio intenso que salpican como pidiendo exilio del cruel invierno; la calle desolada; los arboles desnudos ;todo es soledad ,solo la estufa ,un café y yo...
       Vuelvo  mi mirada hacia la estufa, las llamas bailotean frente a mi emitiendo su calor que cala hasta mis huesos, contrastando el golpeteo gélido de las gotas de agua que desde afuera se hacen oír.
      Pasan las horas ,un día de mas de mi vida que se va y así  también se va quemando la leña entre las llamas transformándose en cenizas.....
      

Triste realidad....."INUNDACIONES"..


     Ha llovido tanto que el rio se desborda de tal manera que la zona suburbana de la ciudad va quedando bajo aguas....

     La ciudad descansa cuando la noticia se expande como si el rio pregonara con su ruido; "Auxilio, Auxilio".
    Esa zona de la ciudad es habitada por las personas mas carenciadas, la mayoría ancianos y niños, pocos adultos y jóvenes, para proteger y salvar sus pertenencias, algunos animales que utilizan para sus tareas y otras para su alimentación diaria y es ahí donde todos los sentimientos se transforman en lo que poco a poco se va olvidando: fraternidad y solidaridad.: todos somos uno y ahí estamos.
    La aguas lentamente van avanzando como dando tiempo al tiempo que necesitamos. Los niños abrazando sus juguetes, los ancianos tironean sus trapitos acompañados de sus mascotas, adultos  recogen muebles que entre todos tratamos de salvar.
     Muchas lágrimas  corren por la mejillas de las mujeres quienes son las mas perjudicadas, saben que es comienzo de una cruel tarea además de ser el sostén de todo lo que esta sucediendo para después rearmar sus hogares cuando el rio vuelva a su cauce dejando sus huellas  tras de si...
  
  

Caricias de Almas

Enamorada de un ser divino
Sin saber como, lo descubrí
Quizás fue una noche de luna llena
Allá por el mes de abril

Pasan las lunas y el amor perdura
Aunque es solo mio este sentir
Y por las noches me acurruco en silencios
Para que mi soledad se pueda dormir

Y de pronto me acaricia una suave brisa
Con el perfume de aquel  jazmín
Que le regalé una noche de luna llena
Allá por el mes de abril

No solo son manos las que acarician
Conscientes de su  existir
También lo hacen las almas, enlazadas por el elixir
De luna llena y de jazmín.

Tradición familiar

    Cuando era niña al comenzar cada año  escuchaba la voz de mi abuela diciendo- hoy  festejamos  con el pastel de mi abuela- y con sus manos empezaba a amasar sus recuerdos y nosotros todos juntos  esperábamos para festejar la llegada de un nuevo año.
   Ese mensaje  ha quedado como un rito en mi familia; no ha pasado un año de mi vida sin tener ese trozo de reliquia familiar.
    Cierro los ojos  y lo siento entre mis manos, son recuerdos guardados en el relleno de un pastel; su fragancia es de la mas pura esencia, su tibieza me detiene en el tiempo, no existen diferencias ni distancias..
    Palpo su fina corteza y es la sensación  que acaricio las tapas de un antiguo libro amarillento y las yemas de mis dedos pegoteados de azúcar como el moho de los años; su hojaldre son delgadas hojas de papel blanco prontas para ilustrar  con recuerdos que han pasado  por mi vida.
     Vuelvo al tiempo y ahora soy yo que amaso los recuerdos para festejar junto a los míos un año mas y todos felices esperan. No tendré que darles la receta porque estará en cada trozo de pastel que les entrego....




Primera infancia.....

       Después de tanto tiempo, hoy te vengo visitar para ver correr tus aguas y empezar a recordar, si tu pudieras hablar cuantas historias contarías de aquella niña traviesa que yo vengo a buscar.
     Recuerdo que temprano  por las mañanas cuando tus aguas mansas dormían era mi hora de llegada me sentaba entre los pastos, te tiraba piedritas para hacerte despertar y tu me recibías sereno acompañándome a jugar; con los pájaros hacíamos coros  cantando vidalita y tu limpias aguas lentamente bailaban al compás.
   Cuando el sol ya nos cubría, saltaba piedra por piedras para después entre tus aguas nadar y así pasaron mis días creciendo en libertad. Ya han pasado los años y no te he podido olvidar, es por eso que regreso para poder encontrar aquella niña que junto a ti fue feliz.
   Hoy solo me inclino sobre tu orilla, para ver si en la profundidad de tus aguas está el rostro en donde se encuentra mi infancia con su mas pura inocencia que tu supiste cuidar.......................     ....      MI QUERIDO RÍO YÍ....
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De Carpintero a Artesano.

           Juan era el carpintero de la zona, pasaron los años y se transformó en una ciudad empezando así su crecimiento y la industria junto con la tecnología la fue absorbiendo y Juan se fue quedando solo con sus  precarios utensilios, sus manos y su imaginación; lo cual era su único medio de vida. 
       Su Colonia natal  cada día se alejaba mas de él, hasta que un día tomó un trozo de madera y empezó a esculpir sus recuerdos: las veredas de adoquines,las calles empedradas,el viejo almacén del barrio, la pulpería, la vieja iglesia, las casas con enredaderas,los faroles suspendidos en las esquinas y a su río de la Plata  ondulante a lo lejos y después se mezclaba entre los turistas ofreciendo sus reliquias para poder subsistir. 
          No se conformaba no poder disfrutar del trino de los pájaros,el ronroneo de su río, la brisa ya no acariciaba su rostro, la ciudad día a día crecía y Juan decaía.
         Una tarde después de la tarea vistió su mameluco azul, tomó su mate y su termo y camino hacia la bahía, contempló el paisaje, con sus manos acarició el agua y mojó su cara, pisó la arena mojada dejando su marca para que una ola la recogiera y cuando el sol se iba perdiendo en el horizonte con su andar cansado emprendió su regreso; llegó a su viejo taller y caminó por una alfombra de aserrín hasta llegar a su cuarto y en una cama fabricada por sus manos dejó caer su cuerpo.
       Al día siguiente nadie lo vio por la ciudad: Juan yacía  en su lecho como una estatua de mármol blanco...